sábado 27 de junio de 2009
Hijo de la Tierra
Hijo de la tierra
pariente indivisible del viento,
nieto del sol y las cortezas
horizonte de bruma y escamas
pariente indivisible del agua.
Primo hermano de senderos redescubiertos
pariente indivisible de la luna
con plumas y garras.
Palabra que anda
hijo rebelde del silencio
hijo adoptivo del rocío.
Volcán que vuela
pájaro vengativo que hiere
primogénito intento de Marangatú, el primero.
Vigía de la vida, hermano de la muerte
convicto de remolinos certeros
pariente indivisible del fuego.
Hermano del arroyo, de la luz
que nace de la hojarasca y muere en el sol,
de la muerte que vive
y de la vida que muere.
No tengo miedo, éste me tiene a mí:
a veces soy su temblor, otras sus manos.
Quiere el fulgor alimentarme de tristezas
quiere la oscuridad fomentar mis alegrías
y yo los enfrento, los escucho
porque soy pariente indivisible
de Marangatú, el único, el primero.
Todos ellos van conmigo
como abrojos sobre la piel que me guarda.
Desde que nací me acompañan
la noche fresca de la primavera
el día helado, húmedo, de cada invierno.
Vigía de la vida, hermano de la muerte
pariente indivisible de todo lo que aun no ha sido.
Th Barrios
Grupo Literario Dementeazul
Nahuel Pan-Bariloche (10/06/09)
jueves 19 de febrero de 2009
¿Te dije o no te dije?
Te dije.
-¿Te dije o no te dije?
Mi vieja
Che vó, sisí a vó te hablo, vení. Prendé la tele y mirá lo que se viene.
Litros de saliva y tinta me gasté. Te dije, y no me escuchaste o no quisiste escuchar, bolú.
¿Te dije o no te dije? Está pasando, antes de lo anunciado por los “loquitos de siempre”, los “malagüeros que dicen siempre que NO al progreso”. ¿Te acordás como murmurabas torciendo la boca?
50, 30, 20 o 10 años pasan rápido. Despertamos una ira natural, difícil de frenar. Y seguís tirando la basura por todos lados sin pensar en mañana.
Tanto desmonte, tantos agro tóxicos y pesticidas nos va a hacer mucho mal. Te dije, te recontra dije, y te meabas de risa en todo, cuando me veías panfleteando en las esquinas, cabrón.
¡Qué calentura tengo, cabeza! mejor ni me mires. Añá menbÿ, uren son, mader faquer, con todas las letras y en el idioma que quieras: Se caga en la letrina, chabón, y no en el comedor.
Te dije un montón de veces y miraste para otro lado cuando te llamé para manifestarnos en contra de las industrias contaminantes, los monocultivos y los caprichos de unos cuantos cretinos “dioses” de carne y complicidad. Los efectos del cultivo de la soja -te dije- es un poroto al lado de lo que dejan estos mares de pinos y tabacales. Llegaron los vientos fuertes en tierra donde nunca hubo tornados y los arroyos se tapan más y más de tierra colorada. ¿Te dije o no te dije? Ahora esta mierda sofoca nuestra pobre humanidad y cualquier peste inofensiva deja un tendal de enfermos y nonatos deformes cuando no muertos. Desde antes que empezaran los tornados y las sequías, te venía diciendo y no escuchaste.
Prendé la tele mi chino y mirá lo que se viene. Ni todos “nuestros” campos alcanzarán para producir tanta comida y alimentar a toda esa gente de las grandes ciudades, bolú. Tu casa, tus autos y tu buen nombre no te alcanzarán para frenar la ira y el sollozo del planeta.
El agua estancada amenaza tus fantasías de progreso. Ahora tenés energía para derrochar con tantas represas. Te dije, pará… paraaaaaa… dame bola, cuidá el agua, cuidá la tierra, cuidá el aire porque se pudre todo chamigo y adonde vamo a ir a pará. Un poco más de respeto chaboncito, acercate de una vez, amigate con la vida amigate. Y no me digas politiquero porque ahí sí que me matás.
¿Te pensaste que eso del calentamiento global era una joda? -apenas son do o tre grados, me dijiste. ¿Creiste que eso del avance de los glaciares era una cargada? Prendé la tele, negrito, y mirá lo que se viene.
Pero dale que daaaale nomá, Seguí habilitando terreno y glaciare, guachín, a los pirata del Norte para que vengan a sacar minerale y aguas que luego nos venden más caro que las nastas. Dale nomá, dale. Total nosotro estamos pintados y aguantamos cualquier cosa, dale.
¿Te dije o no te dije?: Dejá los ríos en paz, hay otras formas de generar energía papá, hay otras formas querido. Ocupá tu genio y poder para aplacar el hambre y la angustia de la gente. Dale laburo y devolvele sus tierras, su identidá, su libertá. Pero te fue má fácil recurrir a los planes sociales y no a la cultura y a la educación para que vuelva a ser grande este pueblo. Ocupá tu picardía para curar, para pacificar, para retener el éxodo de mentes despiertas y buenas que quieren ayudar.
También te dije, no vendas propiedades a capitales foráneos, en nuestras fronteras. Y el pino y el tabaco siguen creciendo tranquilamente sobre la tierra colorada en manos extranjeras ¿Te acordás que te dije? Es más, hasta lo parodiaste en sendas leyes para risa de las transnacionales.
Sos de la misma raza que dejó caer preciosas democracias, cagón, a costa de varias dictaduras sanguinarias. Te dije ¿y qué pasó? No escuchaste. Esto es peor que cien holocaustos y serán más de treinta mil los que pasaremos al olvido hasta la próxima vez.
El agua es de todos, te dije, pero primero estamos nosotros. Te tentaron con unos miserables dólares y te abriste de gambas, de par en par, y miraste para otro lado, contoneándote como una perra ante su amo. -Si no soy yo, será otro, dijiste. Me acuerdo bien de eso.
- No exageres, siempre hubieron sequías, deshielos che, me dijiste. No seas paranoico, y te diste vuelta nuevamente.
Hace no más de veinte años escuchaste la palabra Ozono. Y ¿qué creiste? ¿Qué era un fabuloso invento para vender sombreros y antiojos?
Inmigrante de primera hora y aspirante de guol strich. Hijo de Roca y pupilo de Adolf, te invito una última vez, prendé la tele, viejo, sordito picarón y mirá lo que se viene.
Theodosio A Barrios
Grupo Literario Dementeazul
Eldorado 04/02/2009
martes 17 de junio de 2008
Vaya derecho por esta ruta
siga a esos plácidos turistas
doble un poco a la izquierda
nunca a la derecha que es mortal.
En medio del camino
o en las entradas de ciudades
verá mucha gente reunida
fogoneando preguntas sin respuestas
atragantados de discursos arrogantes
de quien se dice dueña de la verdad.
Pero, no mire tanto a la izquierda
y a la derecha está lo inmoral.
Baje y tómese unos amargos con nosotros,
escuche de nuestra realidad;
de donde usted viene
las luces son tan potentes
estridentes carnavales de empresarios,
semáforos, bocinas y público impasible
mucho
para que encierren tanta verdad.
Tantas caras de miradas lejanas
esconden lobos dolientes o borregos sonrientes.
Dirigentes y magnates
algo habrán de capitalizar.
Venga señor,
no regrese sobre sus huellas
no gire mucho a la izquierda para llegar
pero cuidado con la derecha
tiene por costumbre enredar.
Arremánguese la garganta
ayúdenos a gritar
nuestras manos están cansadas
los ojos cocidos de tanto llorar.
Una manada de fieras cebadas
merodea el campo
y nos roba la tranquilidad.
Es tan difícil volver a creer
cuando te asalta el vacío y la soledad.
Al costado de la ruta
no hay espejismo ni choripán…
Arremánguese la garganta
ayúdenos a gritar.
Esto que pasa también es su realidad
ciudadanos del tercer mundo
los que comemos afrecho ante tanta fertilidad.
Pero ni se le ocurra pensar
que somos organizados terroristas
porque la derecha está a la espera
secuaz de Norte sonrisa
“a río revuelto”
de derecha mortal..
Th Barrios
Eldorado 29/05/08
viernes 6 de junio de 2008
Nuestro jardín es Misiones, jardineros.
No apelamos a imitar humos pampeanos o litoraleños, ni a malones de congresistas sedientos de poder, ni a montoneras de sindicalistas en carrera ascendente hacia ese mismo poder político que hoy negocian por considerables porciones de la torta productiva que mueve al país.
Nuestro jardín es lo importante hoy, ahora, misioneros.
Cuando la voz se levante y posea a más de uno, viajará en las ancas del fuego de la verdad y cada pino caerá como caerán las máscaras de los que permiten tanta impudicia. Nuestra República de las Fronteras, Misiones, entonces será libre. Cuando el rumor sea aceptado como dogma, juicio y sentencia, cada uno de aquellos que traicionaron a las generaciones venideras, caerán. Se recluirán en sus posesiones y tesoros saqueados y se extinguirán sin esperanza ni genealogía. Esos que levantan sus manos ligeras y sus voces letales para votar por la destrucción de nuestros montes, nuestras cuencas de purísima agua, nuestra libertad de ciudadanos.
No fue suficiente el plebiscito por un “NO ES NO” para silenciar nuevos rumores de Corpus, Garaví y Tronador.
En mi tierra no sólo hay saltos y cascadas. En mi tierra hay gente buena, ávida de vivir en paz y progresar sanamente, ansiosa de creer que es posible un futuro mejor para sus hijos. Gente que busca el crecimiento sin destruir nada y respetando la misma constitución que sostiene a las demás provincias argentinas.
La mano viene manca jardineros, cosechadores, obreros de la tierra y la palabra. El guante blanco calza justo en manos equivocadas. Poder, asesino de nativos e inmigrantes, de yaguaretés y lapachos.
La república de las fronteras está moribunda, como los grandes peces de nuestros ríos sentados en la platea y en la arena de su propio exterminio.
Por lo que
“Nos, los representantes del pueblo sin voz, dueños de cada voto, rehenes de las urnas engañosas del sistema democrático; autoconvocados en las plazas y rutas por voluntad y desesperación, y ante la duda de pactos preexistentes, con el objeto de construir y velar por la autonomía y libertad verdadera de nuestra provincia.
Obreros y poetas, que pretendemos romper las morbosas cadenas de la duda y afianzar la soberanía cultural poniendo luz y palabras sinceras a partir de ahora y para siempre, en resguardo de la integridad de muchos ciudadanos sumidos en la desazón cuando no en la pobreza y la ignorancia. Para que donde haya impotencia, hambre, enfermedades permitidas y ensañamiento con nuestros recursos naturales se levante la voz de alerta y reclamemos más respeto por la tierra que habitamos, para consolidar la paz verdadera sin larvas mezquinas que nos corrompan con grandes construcciones edilicias como si no fuéramos capaces de ver qué hay tras cada ladrillo y concreto: como las altas privaciones que deberán afrontar futuras generaciones. Queremos proveer a la defensa común y sumarnos a la lucha cuerpo a cuerpo contra los buitres que merodean nuestra patria financiera.
Nosotros los que soñamos con promover el bienestar general sin escatimar caricias, palabras, hechos contemplativos al pueblo que mira aturdido como se llevan impunemente nuestras riquezas.
Nosotros los que reclamamos asegurar los beneficios de este caos irrefrenable y que no es más que una mal concebida anarquía en el “ahora me toca a mí” luego de cada sufragio o en el “que se encargue otro” por mandato del “no te metas” .
Reclamamos retoñen la humildad y el altruismo de los que nos gobiernan comprometidos con capitales extranjeros o patrimonio de dudosa procedencia. Para velar por la libertad para nosotros, para nuestro presente y posteridad, para el primero como para el último de los que construimos el día a día sobre nuestro suelo misionense y para todos los hombres del mundo que quieran habitarlo;
Invocamos una reparación inmediata de nuestra identidad, de nuestros referentes culturales, de nuestros héroes proscritos en los estantes de nuestras bibliotecas. Pedimos la restitución de tierras para nuestros pueblos originarios y sus necesidades primigenias que también son las nuestras. Suplicamos a los hombres vestidos de dioses autistas de los estrados a que apliquen con severidad y justicia la sentencia de ¡¡¡PAREN DE TALAR NUESTROS MONTES!!!! ¡¡¡¡NO MAS REPRESAS!!!! ¡¡¡DESGUACEN LAS PASTERAS!!!
Nosotros, ciudadanos comunes, seres vivos y pensantes, ordenamos, decretamos y establecemos esta institución con carácter de denuncia y con la confianza plena de que aun es tiempo.
Nuestros arroyos son tóxicos y los cerros están pelados, casi no queda vida en nuestros montes. El Elliottii y el tabaco nos están chupando como vampiros, certeros, rápidos, silenciosos. Sistemáticos recursos de los nuevos piratas financieros.
En nuestras chacras nacen niños deformes y en los pueblos el cáncer es cotidiano. Demandamos con el fuego de las palabras, mientras nos quede algo de cordura ¡¡¡PAREN DE TALAR NUESTROS MONTES!!!! ¡¡¡¡NO MAS REPRESAS!!!! ¡¡¡DESGUACEN LAS PASTERAS!!!
La voz de los sin voz debe tomar fuerza como fuente de toda razón y justicia aunque nos cueste la muerte lenta y el silencio eterno de los que, pudiendo hacer algo para mejorar nuestra calidad de vida, se callan y observan, esperando un milagro.
Theodosio A Barrios
Eldorado, Junio de 2008Grupo Literario Dementeazul
lunes 26 de mayo de 2008
Que nadie pregunte, por qué no tienen títulos?
975 gs vacía
16 municiones
Dieciséis estampidas de terror
lleva aquel señor
un destino claro
de cinismo y locura
Dicen que es la patria
encarnada en Lucifer.
En el barrio dicen
que le vieron saludando a Dios
mientras su Beretta escupía
dieciséis estampidas de terror.
Su sonrisa calva expele pavor
y mientras besa esposa e hijos
cree que su mañana será mejor.
En las calles dicen
que juró con honor
servir por la paz y el amor
mientras su Beretta escupía
dieciséis estampidas de terror.
Treinta años luego
lleva aquel señor
orgullosa parca del error
Sus ojos dicen
“que me juzgue Dios”.
Th Barrios
Eldorado, 23/05/08
La resaca nos quedó
a los callados
CUIDADO CON EL PUÑO
que sostiene la Beretta
Cuidado si, cuidado...
El índice plácido que resbala en el gatillo
aquel , si señor, aquel
el de smoking que sale de la iglesia
el señor mayor
el de la mirada alta, tranquila y sin rubor.
Pero no, hombre
no se confunda, mire sus manos
lleva ofrendas el altar
eso denota su generoso amor.
Rodeados de nietos sombríos
abraza hijos de otros con gran placer;
no le sofocan las miradas
que lo vieron en su faena demencial.
Todo pasó… no? Señor?
Pero si, hombre
confiese su rencor, lo que lleva en su pecho
y disfrute del amor.
Ese señor que usted dice
es hoy un pastor, mire sus manos como tiemblan
en la casa de Dios.
Pasaron treinta años,
en sus ojos aun crispan viejas parcas
setenta y seis veces setenta y seis
tantas heridas, mis silencios.
Culpable soy de haber callado, señor?
Aun no se jubiló su corazón
anciano, impune y mentiroso
levanta la frente y juzga aun su voz.
Todo pasó… no? Señor?
Th Barrios
Eldorado, 23/05/08
lunes 11 de febrero de 2008
Un cuento

Nadie habría sabido de ellos de no haber sido por “Mojarra tuyá”. Muy cerca del primer gran remanso donde tenía largos espineles, los cuales encarnaba tarde a tarde; en lo alto de la barranca vio el humo aquella tardecita de Invierno, a un costado de “su” bananal nativo.
Decidió inspeccionar el lugar pues, claramente, no se trataba de pescadores ya que nadie se dedicaba, como él, a la pesca comercial. Apenas se veía parte del improvisado techo del rancho. Empujó la canoa sobre la arena y comenzó la escalada por el único sendero empinado, que él había preparado, hasta llegar al trillo sobre el cual estaba la precaria vivienda. Dos horquetas y un travesaño, y en éste, recostadas, muchas hojas de bananas y palmas de pindó conformando paredes y techo.
Él, de unos cuarenta y pico, se sorprendió muchísimo y ella, de unos veinte, embarazada.
-¡¿Quién vive...!?, escrutó Mojarra con lo que le quedaba de aliento.
-¿Quién pregunta...?, dijo el otro incorporándose rápidamente mientras llevó una mano hacia atrás de la cintura. Ella se parapetó detrás del hombretón de cara calcinada del cual no dudaba que habría de ocupar lo que buscó detrás de sí en la cintura.
El escalofrío electrocutó la espalda del viejo; se veía en su cara. Perplejo y prudente suspiró como persignando paz en su llegada.
-Yo soy Mojarra tuyá y todos los de este lugar saben que este remanso y esta parte de la costa me pertenecen por derecho. Pescados y bananas de este lado son míos y ...
-Pues disculpe, don Mojarra... No fue mi intención, vea. En unos días dejaremos el lugar e iremos aguas abajo hasta ponernos a salvo... La “policía” del obraje nos persigue... Espero no cuente a nadie que nos vio...
Para Mojarra no fue necesario todo el resto, con un gesto indicó que no siguiera en su relato al moreno.
Una historia de fuga más, lo extraño era que a esta altura la policía privada de los obrajes siga trabajando, ya que se había instaurado un destacamento de Gendarmería Nacional con asiento en Puerto Esperanza. Ellos se encargaban del resguardo fronterizo y hasta cumplían el rol de milicia o policía, encargada del orden público: Esto incluía la detención o apresamiento de los supuestos criminales o actores de felonías de este lado de la costa del Alto Paraná para su futuro juzgamiento en Posadas.
-¡Ah!, esa “policía” de los obrajes nunca llega tan lejos, ya que no quieren toparse con los uniformados, -comentó el pescador. -Así que no se preocupe y puede quedarse cuanto tiempo quiera, amigo. Aparte, en nuestra villa hay lugar de sobra. -¡Quédese todo lo que quiera amigo! Y si necesita asistencia para su mujer, allá tenemos la mejor partera de toda la región, doña Piririta es muy buena en eso...
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La milicia llegó, anticipadamente esta vez. Una vasta extensión de poblados como éste con pequeñas explotaciones rurales o aserrajes, eran revisados o relevados regularmente por los uniformados, desde Puerto Iguazú y hasta más allá del Itá Curuzú (1).
Los obrajes eran, aparentemente menos salvajes. Y ellos se encargaban de revisar las actividades descontroladas de desmonte y maltrato de jornaleros que seguían siendo moneda corriente a todo lo largo de esta costa.
Había una cantidad extra de gendarmes en esta partida. Andaban rastreando a un fulano Martínez que al parecer había matado a otro en un obraje más arriba de Bosetti.
-El muy desgraciado disparó a sangre fría a un tal Molina, que era su patrón –comentó uno de ellos. -Esto era mentira, pensó Mojarra tuyá- -...ese tal Molina era un bruto capanga del “viejo”...
Por supuesto, nadie dijo nada ante el comentario del uniformado.
Luego de este incidente nadie más preguntó por ellos hasta el día en que llegó ese extraño de mirada serena y curiosa, al poblado. Llegó en barco, de donde bajó montado en un poderoso alazán. Su imponencia era tal que lo hacía naturalmente soberbio y de cuidado. Visiblemente expuesto, en la cintura, a la altura de la ingle y sin funda, ostentaba un temible trabuco de dos caños; de la silla de montura sobresalía la culata del resplandeciente Máuser con caño recortado. Arma que de seguro era parte del botín de Boquerón(2).
Se podría asegurar que este detalle hizo estremecer a cada habitante de la villa que, como sabemos, la mayoría, si no todos, eran prófugos o evadidos de aquellos obrajes sangrientos. Ese mismo día se topó con Martínez quien instantáneamente palideció por la sorpresa.
Literalmente saltó a la calle desde su cómoda montura; el “perro del viejo”, que así eran llamados estos hombres contratados por aquel, para localizar y llevarlo (vivo o muerto) de nuevo a los obrajes.
-Hace tres años que te estoy buscando, aña memby...(3) –dijo y con gran rapidez extrajo el arma ya amartillada desde abajo de la faja negra.
Este suceso fue muy extraño. El buen Martínez, ahora ya padre de dos hermosos cachorros levantó su mano derecha como cubriéndose el rostro, mientras que con la otra sacaba su “amuleto” (espadín), cruzó el pie izquierdo sobre el derecho mientras murmuró algo que sonó como -“Cristo matun dum”, librame che San la muerte....
Los dos “plics” sonaron fuerte sobre las dos espoletas. Ninguna bala salió del arma.
El rastreador miró atónito el arma que había “fallado”, y cuando levantó apenas la mirada vio claramente la larga hoja que se iba metiendo a través de la tela blanca de su camisa antes de sentir dolor alguno. Enseguida una punzada que se agudizó y se hizo aun más insoportable cuando el cuchillo iba saliendo. Parecía haberse enganchado su desesperado aliento y algo desde adentro del pecho. Plofff, plof, plofff, como escupitajos se oyó claramente. Con un violento manotazo hizo el gesto de querer tapar o arrancar el cosquilleo caliente que se le instaló dentro del pecho.
El otro, sintió la carne del caza recompensas rajándose a través del cabo de su temible faca de hoja calada. Algo hizo tres pequeñas explosiones y, antes de que se desplomara, sus ojos languidecieron y sus labios rezongaron algo sin sentido.
Las convulsiones llegaron cuando ya no había latido ni entendimiento. Estribó varias veces, se arrastró de espalda y allí quedó rechinando los dientes, por un rato.
La blanca camisa empezó a humedecerse con los rojos borbotones. Justo debajo del bolsillo.
El infalible robusto correntino cayó de espalda, con los brazos en cruz, los ojos bien abiertos y vacíos.
Alguien, de entre los que testificamos este suceso, lloró. No sé si por el difunto o por tanta violencia. Todo el pueblo tembló al recordar otros tiempos. La familia Martínez se tuvo que ir del lugar. Esa puntada fue tan profunda para todo el poblado de mensues.
-Lástima chamigo... Ta` carajo... ¡Qué lastima! -En un rincón del Paraná superior, murmuró Mojarra tuyá sobre su canoa de cedro anclado en el gran remanso.
Glosario:
1. Itá curuzú: Idioma guaraní: Piedra en cruz. Arroyo que divide las localidades de Montecarlo y El Alcazar (Misiones).
2. Boquerón: Depart. Al N.O. de Paraguay en el límite con Bolivia. Las fuerzas paraguayas coparon valerosamente el fuerte Boliviano con un verdadero arsenal, durante la guerra con Bolivia.
3. Aña memby: Idioma guaraní: Hijo del diablo.
* Tuja (“Tuyá”): Idioma guaraní: Vieja/o
* © Theodosio A Barrios - Cuento publicado en “El Cazador y otras Prosas de Misiones” (ISBN Nº 987-43-8167-1) 1ra. Edic – 500 ejempleres - Edición del autor – Setiembre/2004. (Edición agotada)
lunes 4 de febrero de 2008
Del libro El Cazador y otras prosas de Misiones
Se han robado mi selva,
(Todo ocurrió mientras dormía):
por río su cuerpo,
por fuego su alma
y por erosión hasta sus semillas.
sombras trinos y ariscos venados;
vertientes tajamares y nidos por doquier.
Han profanado el lugar
con sus hedores, intenciones y ruidos
y se la llevaron:
Hojas, cortezas y polen, vigor intacto.
a cambio de bullicios y polución.
Polvo, humo y pavimento en su lugar.
Han hincado sus costados
con una y mil lanzas de acero,
han puesto su corazón, como trofeo,
en sus jaulas de vivir.
La han trepado, escalado, cincelado,
han reptado, reposado y dormido sobre sus restos,
han arañado de tantas formas sus formas indefensas.
¿Dónde la han ocultado?
Han hecho precarios refugios
de su perfecto edén.
La selva sabe de guerras y odios
pero no de ensañamiento y venganzas .
Los recibió en sus brazos y esquinas
así como acunara, por milenios, a gente nativa
Su curiosidad fue gestión de futuro vacío,
virgen desnuda, para siempre
luto y degradación:
Se han llevado la selva:
Donde antes había arroyos y peces bravíos
ahora habitan por miles Mbiguás y caimanes ociosos.
Espejos de larvas y enfermedad.
¡Todo ocurrió mientras dormía!
Vaya pena la mía no tener un tronco
dónde afilar mis garras y colmillos,
dónde hallaré una yugular, dónde mi espacio,
dónde mis marcados laberintos,
dónde dormitar y encenderme
O rugir presumiendo de mi letal sigilo
¿Dónde la han escondido?
Se han llevado la selva
y en lugar de copas floridas,
enjambres, mariposas y batallones de hormigas,
han regado de techos negros y rojos rozados
donde impunes habitan desde pequeños
hasta envejecer.
Se han llevado los montes,
Descuartizado su figura:
Sólo cadáveres erguidos,
pisos, paredes y tirantes
naves, Jaulas y trincheras
en la convexidad del planeta.
He visto sus ojos ciegos ya sin nidos
¡imposible escuchar sus latidos!
Y he visto sus brazos estériles
consumirse en algunas hogueras.
¿Dónde la han llevado?
A mi selva ¿La han escondido?
O acaso
debajo de sus tumbas
la hallaré sepultada algún día.
©Theodosio Andrés Barrios/"El Cazador y otras prosas de Misiones"
Eldorado 17/10/02
(Escrito frente a la jaula del más grande ejemplar de Yaguaretécapturado para su preservación en Parque Prov. Uruguay-Mnes)
NO MÁS NEGOCIADOS impunes
NO MAS ESTAFAS a cara descubierta!!!!
sábado 19 de enero de 2008
Algo Habrán Hecho

Amparados por la utopía de vivir
Lamiendo el coraje y la fe no temieron al
Goliat enfermo de poder y brutalidad…
Orgullosos de juventud y energía por un mundo de iguales…
Hubo un día -o una noche- de lápices luminosos y oscuras listas
“Algo habrán hecho”, casi todo el pueblo decía
Bronca y desconsuelo, treinta años luego
Rara congoja de genios muertos, labios callados,
Ángeles ultrajados, desvencijados…fusilados…
Negro, del negro de culatas coaguladas de sangre inocente…
Hechos harapos por hipócritas asesinos –“Patria, Familia y Tradición”
y la re puta madre que los parió…
¿Cómo entender? ¿Cómo perdonar?
En los jardines de nuestro suelo florecía esperanza
Caridad sublime, lucha ciudadana ¿Cómo perdonar?
Hubo una noche, que precedió a muchas otras…
Ogros infelices…¡¡Les tocará saborear el único infierno!!!
Th Barrios
Grupo Literario Dementeazul
Eldorado (Mnes) 14/09/06
sábado 5 de enero de 2008
